Exponer
significa interpretar y explicar, representar una materia en
detalles.
Por
ejemplo, usted puede decidir exponer el Evangelio de Juan, capítulo
por capítulo. Comenzando con el primer capítulo, usted procurará
interpretar, explicar el significado y lo que da a entender,
versículo por versículo.
A.
VENTAJAS DE LA PREDICACIÓN EXPOSITIVA
Este es un método excelente para enseñar la Biblia. Tiene muchas
ventajas diferentes y es un buen estilo que se puede cultivar.
Aquí están algunas de las ventajas obvias de este método:
1. Es
Un Método Bíblico
Jesús mismo lo usó frecuentemente. Tomaba una porción de las
escrituras del Antiguo Testamento e interpretaba su significado
ante Sus oyentes.
Pedro
también lo usó en el Día de Pentecostés. Tomó algunas de las
escrituras que se referían al Rey David y explicó el verdadero
significado de ellas ante una gran multitud de personas. Mostró
cuidadosamente las implicaciones proféticas de estas escrituras
y la manera en que señalaban hacia Cristo, demostrando que Él
era el Mesías.
Encontramos a Esteban utilizando este método de predicación
expositiva en el Capítulo 7 de los Hechos. La Biblia está llena
literalmente de excelentes ejemplos de la predicación
expositiva.
2.
Produce Predicadores Bíblicos Y Congregaciones Orientadas Por La
Biblia
Exponer las Escrituras asegura que hay un enorme contenido
bíblico en su ministerio. Cuando usted discurre a través de un
capítulo, versículo por versículo, su congregación se va
saturando de la Palabra de Dios.
3.
Invita A Un Refuerzo Del Espíritu Santo
El Espíritu de Dios siempre está de acuerdo con la Palabra de
Dios (1 Jn 5:7). Por lo tanto, cuanto más prediquemos del
contenido de la Biblia, más unción del Espíritu habrá sobre la
proclamación. El Espíritu Santo se deleita en confirmar la
Palabra de Dios.
4.
Anima Un Interés Más Profundo En La Biblia
Cuanto más se comparte la Palabra con la gente, más hambre
sentirán por los Escritos Sagrados. Pronto comenzarán a estudiar
la Biblia por sí mismos hacia niveles más profundos. Sus vidas
se verán transformadas. Serán fortalecidas y reforzadas por la
Palabra. Tendrá una Iglesia orientada bíblicamente.
B.
PROCEDIMIENTO SUGERIDO
1.
Escoja Cuidadosamente Un Pasaje Apropiado De La Escritura
Asegúrese de que ese pasaje dará vida y fuerza a sus oyentes. No
escoja un tema meramente porque le interesa o intriga.
Usted
está buscando ser un canal para Dios, para que Él pueda hablar
Su Palabra a Su pueblo a través de su persona. Por lo tanto, es
responsable de tener la mente de Dios para la gente a quien le
ha hecho responsable de ministrar.
Este
ministerio es uno de los privilegios más grandes que se ha dado
al hombre mortal. ¡Es también una de las responsabilidades más
sobrecogedoras!
2.
Busque Un Tema Apropiado Para La Situación Presente De La Gente
Dios siempre tiene una "verdad presente" que desea compartir con
Su pueblo (2 P 1:12). Hay una progresión y un desarrollo
continuo de los propósitos de Dios entre Su pueblo. Él tiene un
propósito específico para cada cuerpo de creyentes.
Cada
congregación local deberá moverse adelante en el propósito
particular de Dios, el cual ha definido para ellos. Para poder
lograrlo, es esencial que Su Palabra de verdad específica le sea
administrada de manera consistente.
A
veces es un ejercicio útil preguntarse: "Si esta fuera mi última
oportunidad de hablar a esta gente, ¿Qué sería lo más importante
que necesitarían escuchar?"
Predicar con esta clase de pensamiento en mente, le ayudará a
estar seguro de que sus sistemas sean apropiados y vitales para
el desarrollo de la capacidad espiritual de la congregación,
tocante a los propósitos de Dios para ellos.
3.
Estudie El Pasaje Cuidadosamente Desde Cada Ángulo
Primero, léalo varias veces hasta que se familiarice
perfectamente con él, luego, proceda a leerlo versículo por
versículo. Cuando haya una relación obvia con algún otro pasaje
de la Escritura, lea esa porción también.
Tenga
acceso a cualquier libro de referencia, léalo. Pero sobre todo,
mantenga su mente abierta y alerta al Espíritu Santo, a fin de
captar cualquier pensamiento que Él quiera compartir con usted,
aunque muchas veces no sea lo que originalmente usted haya
pensado sobre el pasaje.
4.
Dedíquese A Comprender Cabalmente Su Tema
Busque siempre descubrir el tema subyacente del pasaje. ¿Qué
estaba intentando manifestar el Espíritu Santo cuando inspiró el
pasaje? ¿Qué hay en el centro de esta enseñanza? ¿Qué es lo que
Dios dijo a Su pueblo a través de esto?
5.
Tenga Un Objetivo Definido En Mente
Su objetivo debería estar en completa armonía con el objetivo de
Dios. Tras descubrir lo que usted cree que Él desea comunicarle
a través de esta Escritura, su tarea es ser tan fiel a la misma
como sea posible. Así que, necesita empaparse en el mensaje.
No es
suficiente comprender mentalmente lo que Dios está diciendo,
necesita sentir lo que Él está sintiendo. Él desea comunicar Su
corazón tanto como Su mente. Así que, Su Palabra debe fluir a
través de su corazón al igual que de su mente.
Usted
va a ser el instrumento de Dios para llevar Su mensaje de manera
convincente a las gentes. ¡Es Su portavoz!
Usted
no ha sido llamado a compartir SU mente con la gente, sino más
bien a compartir la mente de Dios con ellas. Este conocimiento
deberá ser su factor motivador y la razón para su predicación.
6.
Hable De Su Propia Experiencia
Para comunicar la verdad de manera efectiva, primero, tiene que
haber algo en su vida de lo que Dios ha obrado en usted.
Muchos predicadores presentan teorías o trivialidades que muchas
veces no tienen aplicación práctica.
Ningún hombre puede predicar "la experiencia del nuevo
nacimiento" con convicción, a menos que él mismo la haya
recibido primero.
Es
vital que usted haya recibido tal experiencia como una realidad
en su vida antes de que la pueda compartir efectivamente con los
demás. El predicador también ha sido llamado a ser una epístola
viviente. No sólo se le requiere predicar la verdad, sino
también practicarla y demostrarla. Tiene que ser un ejemplo
viviente de todo lo que predica.
7.
Haga Su Predicación Significativa
Exégesis significa "extraer verdadero significado". Usted es
responsable de asegurar, tanto como pueda, que el significado y
el entendimiento de la Escritura sean comunicados a los oyentes
con claridad.
Esfuércese siempre de simplificar su tema. Esto es obviamente lo
que hizo Jesús y es una razón importante del porqué Su
ministerio fue tan poderoso y efectivo. Tomó temas profundos y
los simplificó.
Muchos predicadores modernos hacen todo lo contrario. Toman los
temas más simples y los hacen tan profundos y complicados que su
audiencia apenas puede comprender lo que escucha. Recuerde esto:
¡Entre más simple, mucho mejor!
8.
Hágalo Práctico
Intente siempre mostrar claramente las implicaciones prácticas
que su mensaje tiene para la gente. Un grave peligro para los
cristianos es que a menudo hay "demasiado conocimiento, pero muy
poca práctica".
Muchos cristianos han escuchado sermones durante años; sin
embargo, patéticamente hay poco que mostrar en términos
significativos, no se contente solamente con hablar a la gente.
Clarifique sus conclusiones grandemente. Intente hacer
sugerencias prácticas sobre como puede la gente responder de una
manera más significativa a Dios.
Continúe los mensajes con programas prácticos, de manera que la
gente pueda comprometerse para ser hacedores de la palabra, y no
meramente oidores.
C.
ACUMULANDO MATERIALES APLICABLES
Además de estudiar el pasaje de la Escritura, ¿Cómo podemos acumular
materiales aplicables adicionales?
Las
siguientes son unas cuantas sugerencias. Pregúntese a sí mismo:
1.
¿Qué He Leído O Escuchado Sobre Este Tema?
Comience a punzar su memoria. Quizás haya leído un buen libro
sobre el tema.
¿Cuál
era el libro? ¿Qué decía sobre el tema? Trate de recordar hasta
que los pensamientos vuelvan a su mente consciente. Tal vez oyó
alguna vez predicar sobre el tema. ¿Qué dijeron? ¿Cómo lo
presentaron? Con frecuencia, algo que se dijo se convertirá en
una semilla de pensamientos en su mente. A partir ahí
sobrevendrá un tren completo de pensamientos.
2.
¿Qué Me Ha Mostrado El Espíritu Santo Sobre Este Tema?
Aquí es donde uno se da cuenta de los beneficios de llevar un
libro de notas.
A
veces meses o incluso años antes, Dios le adjudicó algunos
pensamientos interesantes y percepción sobre este mismo tema. Si
usted no escribió esos pensamientos, puede tener problemas para
recordarlos.
Pero
si tiene una libreta de notas en la cual registra sus
pensamientos devocionales, puede volver a familiarizar su mente
con lo que Él le mostró entonces.
Si no
ha estado siguiendo sus apuntes, apártese a cualquier lugar
tranquilo donde pueda meditar a solas en el tema sin
interrupciones. La meditación le ayudará a recordar aquellas
cosas que el Espíritu le enseñó.
3.
¿Qué He Observado Que Se Relacione Con Este Tema?
Frecuentemente hemos observado cosas que arrojan luz sobre el
tema que estamos considerando. Incidentes que brotan de nuestras
experiencias e ilustran algunos aspectos de la verdad que ahora
consideramos.
A
veces es algo que hemos observado en la naturaleza que confirma
un principio que estamos estudiando en la Palabra de Dios.
Las
ilustraciones de la naturaleza muchas veces traen gran luz sobre
la exposición de las Escrituras. Los predicadores africanos son
usualmente muy adeptos a esto. A menudo me he sentido emocionado
escuchando a un predicador negro, ilustrando la verdad de la
Biblia con aquellas cosas que él había aprendido de la
naturaleza. ¡El Dios de la Naturaleza, también es el Dios de la
Biblia!
4. ¿Qué Pensamientos Ha Tenido Usted Sobre Este Tema?
Muchos de nuestros pensamientos previos, sobre un tema dado, se
encuentran ahora enterrados en el subconsciente. Es necesario
que sean llevados otra vez a la superficie. Esto puede hacerse a
menudo en un tiempo de meditación profunda en la palabra de
DIOS.
Cuando nos sentamos tranquilamente enfocando nuestras mentes en
la Biblia, los pensamientos sepultados flotarán hasta la
superficie otra vez.
5.
¿Quién O Qué Puedo Consultar Sobre Este Tema?
Discutir un tema bíblico con un compañero predicador es siempre
una experiencia estimulante y valiosa. Si tiene usted la
oportunidad de hacerlo, aproveche la ocasión. Será edificante e
iluminador para todos los interesados.
Esta
clase de ejercicio deberá tener lugar cada vez que los
predicadores estén juntos. Entrar en discusión sobre temas
bíblicos edificantes, logrará una cantidad tremenda de bien, y
construirá una adoración y unidad verdaderas. Me siento triste
por tantos de mis amigos ministros que no tienen libros de
referencias. ¡Pero ustedes se tienen los unos a los otros!
Comparta su conocimiento y experiencias con los demás. Presente
su conocimiento bíblico a través de la buena discusión y de la
conversación frecuente. No desperdicie las oportunidades de orar
cuando se reúnan.
D.
PREPARACIÓN DE SU MATERIAL
Después de haber encontrado un pasaje conveniente y apropiado,
ocúpese de él:
1.
Esté Abierto
Deje a un lado sus ideas preconcebidas sobre el tema. Abra su
mente y aparte los prejuicios que tenga para recibir y atender
algo nuevo.
Alguien ha dicho que si realmente queremos crecer
espiritualmente, tenemos que leer todas las partes de la Biblia
que nunca hemos subrayado.
Muchas veces establecemos conceptos firmemente y tenemos la
tendencia de ver solamente aquellas cosas que confirman lo que
ya creemos. Sin embargo, es vital que nos alleguemos a la
Palabra de Dios sincera y honestamente. No haga que la Palabra
de Dios sea nula o inefectiva porque su tradición religiosa haya
cerrado su mente a cualquier otra cosa que no sea lo que usted
crea al presente.
Ciertamente usted no tiene la suma total de todo el conocimiento
que Dios desee impartirle. Esté dispuesto a aprender cualquier
nueva verdad que Dios tenga disponible para compartir con usted.
2.
Investíguelo A Fondo
Analice El Pasaje. ¡Interróguelo! Tómelo aparte y examínelo a
fondo. Haga esto con una mente abierta al Espíritu Santo.
Anticipe la adquisición de una revelación fresca de parte de
Dios. Espere discernir las verdades que nunca antes percibió.
La
palabra de Dios es como una mina de oro, cuanto más profundo
cava, más ricos depósitos de minerales descubrirá.
Muchas personas se contentan con excavar en la superficie. Sus
conclusiones son siempre superficiales. Pueden compartir sólo lo
que otros ya conocen.
Un
secreto de la enseñanza efectiva es investigar aquellas áreas de
la verdad que no se le han ocurrido con anterioridad a la gente.
De esta manera, usted puede compartir una verdad nueva y
estimulante con ellos.
3. Analícelo De Manera Original
No deje que su mente se quede en las líneas que usted ha creado.
Confíe en el Espíritu Santo para que ilumine su mente. Estoy
seguro de que Él compartirá algo con usted que no había conocido
con anterioridad.
Compruébelo con el resto de la Biblia. Ninguna "verdad"
contradice el cuerpo total de verdad revelada en las Escrituras.
Compruébelo también con un amigo predicador. Uno que sepa más
que usted acerca de la Biblia, y no alguien que siempre esté de
acuerdo con su manera de opinar.
No
tenga miedo de tener algún pensamiento original. Deje que el
viento del Espíritu aparte con Su soplo las telarañas de su
mente.
4.
Aproxímesele De Forma Creativa
Dios Es Un Creador. Su Palabra es una palabra creativa. Todo lo
que Dios hizo, lo creó con el poder de su Palabra. No debemos
limitarla nunca. Es todavía creativa y poderosa. Cuando se le
permite obrar en los corazones redimidos, ésta crea y
transforma.
Esté
siempre consciente del potencial creativo de la palabra de Dios.
Manéjelo con una actitud de fe y esperanza. Tenga siempre en
mente que está lleno de capacidad creativa.
Tiene
mucha más energía y posibilidad de la que usted nunca llegará a
entender. Es siempre capaz de producir mucho más de lo que usted
puede comprender.
Recuerde que es una Palabra milagrosa. Dios está en Su Palabra.
Su genio creativo se encuentra en ella. Su ministerio deberá
dirigirse hacia la liberación de esa capacidad creativa en la
vida de sus oyentes.
5.
Trátelo De Manera Constructiva
Recuerde que usted está colaborando con Dios. Está involucrado
en edificar algo, no en destruirlo. Su tarea, bajo la dirección
de Dios, es edificar el cuerpo de Cristo. Por lo tanto, sus
mensajes deberán ser constructivos y no destructivos.
A
veces su énfasis puede ser muy inquisidor. La palabra que
predica puede llevar convicción al corazón de sus oyentes y como
consecuencia al arrepentimiento. Su reacción puede ser una de
gran dolor, pesar o llanto, por haber pecado contra Dios. Es
vital que usted no los deje en tal estado.
Considere a Esdras y Nehemías (Neh 8:5-12). Dios había entregado
una palabra muy seria a los judíos que habían vuelto del exilio.
A
medida que oían la exposición de la Ley, se dieron cuenta de lo
lejos que se habían apartado durante los años del exilio. Esto
les hizo llorar e inclinar sus rostros a tierra en
arrepentimiento. Los profetas les permitieron hacer esto por un
tiempo, pero luego interrumpieron su llanto y lamento, colocaron
al pueblo sobre sus pies de nuevo y dijeron: "...Id... comed...
y bebed... no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es
vuestra fortaleza" (v 10).
No
esté trayendo a la gente bajo condenación constantemente. Su
meta final debe ser verlos edificados, fortalecidos y firmes.
Para lograr esto deberá ministrarles de manera constructiva.
6.
Comparativamente
La Escritura tiene que ser comparada con la Escritura. Tiene que
ser interpretada siempre dentro del contexto total de la Biblia.
Esto requiere madurez de comprensión de toda la Biblia. Deberá
de estudiarla de manera consistente: "para mostrarse aprobado
ante Dios, un obrero que no tiene de qué avergonzarse, que
aplica la palabra de verdad correctamente dividida" (2 Ti 2:15,
parafraseado).
7. Conclúyalo De Manera Práctica.
Toda predicación y enseñanza efectiva, sobre la Biblia, tiene
que tener una conclusión y aplicación prácticas. El ministerio
no está meramente para informar a la mente, sino más bien para
formar las vidas. Usted siempre deberá tener una conclusión
práctica que hacer.
Sugiera a su auditorio alguna respuesta significativa que ellos
puedan dar a la palabra que usted les ha expuesto.
E. LA
ENTREGA DEL MENSAJE EXPOSITIVO
1.
Abra Su Biblia En El Pasaje Apropiado
Haga que su congregación se vuelva al pasaje apropiado de la
Biblia.
2.
Lea El Pasaje En Voz Alta
Si planea exponer un capítulo en particular, léalo. Quizá la
congregación pueda participar en la lectura leyendo cada uno un
versículo o dos.
3.
Presente Su Tema
Explique como va a tratarlo. Presente su propósito e
intenciones, de manera que la gente pueda cooperar con usted.
Entonces, comprenderán hacia donde se dirige y podrán caminar a
su lado.
4.
Lea El Pasaje En Voz Alta Otra Vez
Usted puede decidir entonces leerlo todo otra vez, un versículo
a la vez, haciendo un comentario sobre cada uno.
F. SIETE
PRINCIPIOS
En este punto me gustaría presentarles siete principios vitales que
son extremadamente importantes, particularmente en la enseñanza de
exposición. Recuérdelos y trate de cubrirlos siempre que presente la
Palabra de Dios.
1.
Claridad
Asegúrese de que su comentario es comprendido con facilidad. No
intente ser demasiado profundo y misterioso. La finalidad de la
predicación expositora efectiva es convertir los pasajes
pertinentes en algo tan fácil de comprender como sea posible.
No
intente ser deslumbrante, ni airear su conocimiento. Trate de
compartir el Pan de Vida de manera que toda su audiencia pueda
seguir fácilmente el énfasis que está haciendo.
2.
Consistencia
Haga que sus comentarios tengan consistencia con el tema que
usted está exponiendo. Evite la tentación de vagar por varios
caminos desviados que se le puedan ocurrir. El mantenerse fiel a
su tema, lo refuerza en las mentes de su audiencia.
No
tema hacer alguna repetición. Cierta cantidad de ésta es
necesaria a fin de fijar una verdad en los corazones de la
gente.
3.
Coherencia
"Adherirse" significa unirse. Por lo tanto, asegúrese de que sus
pensamientos tienen una unidad o coherencia clara. Una persona
que habla con incoherencia, es aquella cuya predicación carece
de tanta unidad, que apenas es posible comprender lo que está
diciendo.
Deje
que la expresión de sus pensamientos tenga una unidad obvia. No
vague de pensamiento en pensamiento. Sea claro y conciso.
Asegúrese de que sus pensamientos tienen relación y están bien
unidos, sosteniéndose y complementándose mutuamente.
4.
Continuidad
También tendría que haber una progresión clara del pensamiento.
Sus afirmaciones deben estar moviendo continuamente a su
audiencia hacia el objetivo propuesto. Cada punto deberá seguir
claramente al anterior. Sus comentarios deben fluir libremente
de un texto al siguiente con unidad, correspondencia y
progresión claras. Siga progresando paulatinamente hacia su meta
final.
5. Conciso
Es mucho mejor dejar a su audiencia con el deseo de que usted
continúe, que con el deseo de que hubiera terminado veinte
minutos antes.
Evite la tentación de hablar por hablar. No adquiera el hábito
de divagar.
Un buen ejemplo de consejo fue ofrecido una vez a los
predicadores de esta forma:
-
¡PÓNGASE DE
PIE!
-
¡HABLE!
-
¡CÁLLESE!
6.
Comprensivo
Este punto aparenta contradecir el anterior, en el cual,
aconsejé la brevedad. Se trata de cubrir el tema tan plenamente
como sea posible. Pero no hay contradicción.
Es
ciertamente posible y deseable cubrir un tema completamente y a
la vez tan brevemente como sea posible.
Ser
comprensivo no requiere hablar tantísimo que su audiencia se
canse del sonido de su voz. ¡Trate de unir las dos!
7.
Concluyente
Aquí está el punto más importante. ¿Cuál es la conclusión de
todo lo que usted ha dicho? ¿Cuál es el resultado final? ¿Qué
conseguirán sus palabras?
La
conclusión deseada debería dominar su mente desde el comienzo.
Deberá estar moviéndose incansablemente hacia ella.
Desarrolle su ministerio en fe, esperando que Dios cumpla su
objetivo deseado. Recuerde que no es responsabilidad suya lograr
el resultado deseado.
Esa
es la tarea de Dios. Usted debe seguir mirando a Dios, no a la
gente. Espere confiadamente en que Él otorgue el crecimiento.